Aviso no solicitado sobre hotelgaintza.com, escrito por Guillermo Urruchua · no estoy relacionado con quien os lleva la web · esta página se retira el 17 de octubre de 2026

Aviso · Getaria · 27 de septiembre de 2026

Vuestra web publica una página de casino, y lleva vuestro lema en el título

Se llama «Maquinitas Gratis Casino» y está alojada en hotelgaintza.com. Además hay ocho casinos franceses escondidos en la portada.

Qué hay exactamente

Esto tiene dos partes, y la primera es la que no me esperaba.

1 · Una página de casino publicada en vuestro dominio

Esta dirección existe, devuelve 200 y funciona:

hotelgaintza.com/2026/01/14/maquinitas-gratis-casino/

Y la pestaña del navegador, al abrirla, pone esto:

Maquinitas Gratis Casino – Gaintza – El mejor precio garantizado

Es decir: vuestro nombre y vuestro lema comercial —«El mejor precio garantizado»— pegados al título de una página de tragaperras. Eso lo pone vuestra plantilla sola, porque la página está dentro de vuestra web.

Está enlazada desde vuestra portada, en un bloque escondido a left:-6500px que empieza con un titular que tampoco es vuestro:

<div style="position:absolute; left:-6500px;">
<h3>Video poker juegos gratis.</h3>

2 · Ocho casinos franceses, también escondidos

En otro bloque, este a left:-35255px y metido dentro de uno de vuestros textos, hay párrafos en francés:

<p><a href="https://winvegaspluscasino.net/">Win Vegas Plus Casino</a>
propose des jackpots progressifs et tours gratuits…</p>

Los ocho destinos: winvegaspluscasino.net, amoncasino-france.app, ninecasinos-france.com, casinozerbet-france.com, goldenepanda.fr, fr-viggoslots.com, winsparkfr.com y megawincasino-france.net. Todos apuntan a jugadores franceses.

Compruébalo tú, en treinta segundos

La primera parte se comprueba sin abrir el código. Escribid en el navegador:

hotelgaintza.com/2026/01/14/maquinitas-gratis-casino/

Y mirad el título de la pestaña.

Para la segunda: Ctrl+U en vuestra portada y luego Ctrl+F buscando casino.

No hace falta creerme. Es lo bueno de esto: se ve.

Por qué corre prisa

La página propia es lo grave. Google tiene una categoría para esto y se llama contenido pirateado: cuando un hotel publica páginas de casino en su propio dominio, lo que suele caerse de las búsquedas no es esa página, es el dominio entero. Con vuestra portada dentro.

Y hay algo más incómodo: esa página lleva vuestro lema comercial en el título. Quien la vea en un resultado de búsqueda va a leer «Maquinitas Gratis Casino – Gaintza – El mejor precio garantizado».

Lo urgente no es borrar esa página: es cerrar por dónde se publican. Si se borra sin más, se vuelven a crear.

Esto no es culpa de quien os hizo la web. Una intrusión le pasa a webs bien hechas continuamente, y por caminos muy distintos. Cuál fue el vuestro no lo sé y no lo voy a adivinar. Lo digo para que nadie se lo tome como un reproche.

Qué hacer, por orden

  1. Pasádselo hoy a quien os lleve la webCon esta página basta. No hace falta que sepan nada más: con ver la dirección o buscar la palabra, lo entienden en un minuto.
  2. Que cambien las contraseñasLas del gestor de la web, las del alojamiento y las del FTP si lo hay. Antes de limpiar nada, porque si no se vuelve a llenar.
  3. Que limpien y actualicenQuitar lo que está metido, actualizar el gestor y todos los complementos, y borrar los que ya no se usen. Por ahí suele entrar.
  4. Que lo digan en Google Search ConsoleEs gratis. Se pide una revisión y Google vuelve a mirar el sitio. Si no se pide, la penalización puede tardar meses en irse sola.
  5. Y que dejen puesta una copia de seguridad automáticaSemanal, y que se pueda volver atrás. Es lo que convierte un susto en media hora de trabajo.

Nada de esto lo tenéis que contratar conmigo. Lo normal es que lo arregle quien ya os lleva la web, y probablemente en un rato.

Y quién soy yo

Me llamo Guillermo Urruchua y hago webs aquí en Bizkaia. Estaba pasando un detector por las webs de hostelería y alojamiento de Gipuzkoa —quinientas dieciséis, sacadas del fichero oficial de turismo del Gobierno Vasco— y la vuestra saltó.

No os conozco, nadie me ha mandado escribiros y esta página no me la ha pedido nadie. La he hecho porque me pareció que había que decíroslo.

Si algún día queréis que alguien mire vuestra web con calma —esto, y lo demás— podéis escribirme. Y si no, también: lo de arriba sigue valiendo igual.